El Lecherín, también conocido como Pico de la Garganta de Borao, es una ascensión de los Valles Occidentales que combina un tramo inicial compartido con la ruta al Aspe, una travesía por el Valle de Rigüelo y un acceso final a crampones hasta una cima con buenas vistas hacia Astún y Candanchú.
Punto de partida. Valle de Aísa, accesible desde Jaca o por la carretera Villanúa-Aratorés.
Ascenso
El recorrido inicial es común con el itinerario al Aspe, remontando un primer lomo antes de desviarse hacia el Valle de Rigüelo, de orientación este y buena exposición solar. Desde ahí, unas rampas orientadas al oeste-suroeste —en sombra hasta mediodía— ganan altura hacia el collado situado entre el Lecherín y el Sombrero. El acceso final a la cima se realiza por una canal sur, más amplia y menos inclinada por la derecha, con un tramo corto de escalada sin mayor complicación técnica.
Descenso
El descenso principal se dirige hacia el sureste, hacia el Refugio de López-Huici, aprovechando la nieve ya transformada en primavera. El retorno puede completarse remontando con pieles hasta el Collado Magdalena y enlazando de nuevo con el Valle de Rigüelo por su ladera suroeste, más suave.
Dificultad y seguridad
Las rampas iniciales son suaves y transitables con cuchillas, pero el tramo en sombra, ya más inclinado, suele requerir crampones. La rampa final de acceso al collado entre Lecherín y Sombrero también pide crampones por su pendiente. Es una ruta que combina bien orientaciones distintas a lo largo del día: nieve dura por la mañana en las zonas de sombra y nieve de primavera por la tarde en las laderas sureste, lo que conviene tener en cuenta al planificar el horario de paso por cada tramo.
En resumen
- Ascensión de los Valles Occidentales con recorrido inicial compartido con el Aspe
- Combina orientaciones de sombra y de sol: crampones recomendables en los tramos umbríos
- Vistas hacia Astún, Tortiellas Bajo y Candanchú desde la zona alta
- Descenso hacia López-Huici con nieve de primavera en buenas condiciones habituales



