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Cotiella por Lavasar

Por 20 noviembre, 2018 Sin comentarios
Pasamos ya las Agujas de Lavasar. Un lugar increible
Ascensión al Cotiella con esquí de montaña

Cotiella por Lavasar

Tras ver las fotos de un compañero que subió el viernes anterior, nos animamos a hacer esta ruta increíble, solitaria, exigente y muy larga. La verdad es que esperaba peores condiciones (mucha piedra), pero, a pesar de que ciertamente, había piedras, la sensación final ha sido de extrema satisfacción por un gran día de travesía.

Sabemos que las fotos consultadas tampoco serán fiables, porque ha nevado algo. Subiendo por la pista de Saravillo, ya vemos nieve recién caída. Tras pasar una curva con bastante nieve, seguimos subiendo hasta otra curva en la que ya el coche dice que no sube más. Además, nos costará casi más tiempo intentar subir con el coche que empezar a andar (ya a 1830 m de altitud).

Comenzamos un tramo de pista nevada, sin necesidad de portear (algún tramo sin nieve, pero sin problema). Cogemos el desvío marcado El Monticiello y La Fuen Fría. Entramos en otra antigua pista de arrastre seguramente hasta el pequeño bosque que nos separa de la visión de las imponentes agujas.

Seguimos valle arriba, pasamos las agujas y llegamos al punto clave de la ruta, que será flanquear la Pala del Puerto. Es una zona proclive a avalanchas por su orientación y su inclinación, así que aplicamos el protocolo, nos separamos y hacemos una huella que nos ayude para que a la vuelta no haya que remar demasiado. Aquí sí se nota la acumulación de nieve de ayer. Tras este delicado paso, continuamos hasta el Collado de la Pala del Puerto. Nos adentramos así en la zona de Los Amorriadores, bajo la Brecha de las Brujas, ya pudiendo divisar la cumbre de Cotiella.

Llegando al paso clave: el flanqueo de la Pala del Puerto
Comenzamos el descenso desde la cumbre de Cotiella

Descendemos unos 250 metros para volver a poner focas y ya llegar a la cumbre de Cotiella. Viento y frío, pero nunca defrauda. Quitamos pieles rápidamente y descendemos de nuevo para poner otra vez focas de regreso al Collado de la Pala del Puerto. La huella que hemos abierto para el flanqueo nos ayuda, pero este paso se hace largo, supongo que por el cansancio acumulado y tener que remar tanto rato (con nieve más dura se hace mejor). Quizás hubiera sido mejor soltar la talonera.

Descendemos con cuidado, siendo precavidos por las piedras que afloran, y en el bosque seguimos nuestra huella para evitar emboscarnos. Poco después quitaremos esquís unos metros para volver a calzarlos antes del encuentro con la pista principal. De ahí en un atajo milagrosamente esquiable (el sendero de subida que va acortando la pista) volveremos a la curva donde hemos dejado el coche.

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